02
Jun

Cuidado de la salud mental I (El estrés)

¿Cuántas veces no hemos escuchado el término estrés? sobre todo en la situación de salud actual y no es para menos ya que este se presenta con mayor frecuencia en la población mundial, se ha convertido en un problema de salud importante debido a las repercusiones físicas y psicológicas que causa en quien lo padece.

Pero… ¿Qué es el estrés?

El estrés es concebido por la mayoría de las personas como algo negativo que atenta contra el individuo y que a menudo se relaciona con eventos catastróficos o traumáticos, sin embargo, este no solo está ligado a estas situaciones. El estrés se presenta prácticamente en el día a día y todo ser humano lo ha experimentado al menos una vez en su vida. Se define como una respuesta del organismo ante cambios o modificaciones internas y externas con el objetivo de proveernos de las herramientas necesarias para el proceso adaptativo. Según Sierra, Ortega y Zubeidat (2003) el estrés es imprescindible para la supervivencia de la persona; no se considera una emoción en sí mismo, sino que es el agente generador de las emociones como la ira, el miedo e incluso la tristeza. Las manifestaciones del estrés van a depender de cada individuo, tanto puede ser manifestado como un estado transitorio, así como puede desembocar en una afección psicológica como el Trastorno por estrés Postraumático (TPT) o trastornos de ansiedad debido que esta es una respuesta ante una situación de estrés constante.

El estrés se conceptualiza básicamente de dos formas:

Estrés agudo: Considerado como transitorio y consecuencia de una respuesta inmediata ante una situación y que desaparece después de haberla experimentado.

Estrés crónico: Cuando es persistente por un largo tiempo después del evento y comienza a tener repercusiones en la salud física y mental, así como en las áreas sociales y conductuales.

El estrés se expresa mediante emociones y síntomas físicos, pero para esto conlleva un proceso complejo a nivel fisiológico. El cerebro activa las neuronas ante el factor estresante creando comunicación entre diferentes zonas como el hipotálamo que es el área más estrechamente relacionada con el estrés debido a que este produce una respuesta de alerta que segrega hormonas como el cortisol a las zonas “primordiales” del cuerpo como el corazón y las arterias, motivo por el cual se presenta taquicardia ante situaciones estresantes. Cuando se está bajo constante estrés el sistema deja de comunicarse adecuadamente con otros órganos como el estómago es ahí cuando se desencadenan enfermedades intestinales, además la constante producción de cortisol genera la depresión del sistema inmune (SI). Según Valdés y  De Flores (1985) el cortisol secretado por la corteza suprarrenal, tiene efectos importantes en células del SI, que puede actuar como freno (antiinflamatorio, antialérgico) o desbalancenado la respuesta inmunitaria, esto por supuesto nos hace más vulnerables y propensos a padecer enfermedades.

Debido al escenario actual al que se enfrenta el mundo por la pandemia del SARS-Cov 2 y los efectos que modifican nuestro entorno, es común estar bajo situaciones constantes de estrés debido a la preocupación económica, laboral, familiar, de salud etc. por lo que conocer el origen de este y sobre todo saber cómo reducirlo para poder gozar de una salud física y mental óptima, será de gran ayuda durante este periodo de aislamiento social.

Le recomendamos estar al tanto de nuevas publicaciones ya que estaremos poniendo a su disposición diferentes técnicas de relajación para la reducción de estrés que pueden ser realizadas por cualquier miembro de la familia sin importar la edad y que puede llevarse a cabo en casa.

Para más información Contáctenos:

Tel: 5135 5896 ó 5135 5956

Mail: informes@secuoya.com.mx

 

Referencias:

Fierro, A. (1997). Estrés, afrontamiento y adaptación. Estrés y Salud. Valencia: Promolibro, 119-133.

Orlandini, A. (2012). El estrés: qué es y cómo evitarlo. Fondo de cultura económica.

Sierra, J. C., Ortega, V., & Zubeidat, I. (2003). Ansiedad, angustia y estrés: tres conceptos a diferenciar. Revista mal-estar e subjetividade, 3(1), 10-59.

Valdés, M., & De Flores, T. (1985). Psicobiología del estrés. Barcelona: Martínez Roca, 2.